EFE


El argentino Leo Messi evitó la derrota del Barcelona ante el Villarreal (1-1) con un gol de falta directa en el minuto 90 en un partido de dominio barcelonista pero en el que no encontró soluciones para evitar un nuevo tropiezo en la liga.

El estreno del nombre del Estadio de la Cerámica, nueva denominación que recibe, desde este domingo, El Madrigal, vivió un intenso duelo de futbol en el que ambos equipos exhibieron sus armas para llevarse el triunfo aunque sin suerte para ninguno de los dos equipos que terminan la jornada en la tercera posición, el Barcelona, y la cuarta, el Villarreal.

El duelo continuó en el arranque de la segunda mitad del mismo modo al que llegó al descanso, con el Barcelona volcado en ataque pero fue el Villarreal el que abrió el marcador al aprovechar una rápida contra bien definida por Sansone a los cinco minutos de haberse reanudado.

Tuvo que ser Leo Messi con una ejecución perfecta de falta directa cuando el partido llegaba al minuto 90 el que acabase con la resistencia numantina del equipo castellonense.

En Barcelona protestaron fuerte el tema arbitral, mientras que los locales aseguraron que fue parejo y que se equivocaron para ambos lados.