El presidente ruso, Vladímir Putin, inaugurará mañana, sábado, la X edición de la Copa Confederaciones, que arrancará con el partido entre el anfitrión, Rusia, y la cenicienta de la competición, Nueva Zelanda.

Putin, que muy raramente asiste a partidos de fútbol, sean de liga o de su selección, ya que prefiere el judo y el esquí, acudirá al San Petersburgo Arena para dar el pistoletazo de salida a un torneo considerado la antesala del Mundial de Rusia 2018.

En víspera de que debuten el domingo las selecciones favoritas a la victoria, la Portugal de Cristiano Ronaldo, que se enfrentará a México en Kazán, y la Chile de Alexis Sánchez, que jugará ante Camerún en Moscú, rusos y neozelandeses dirimirán quién se estrena con victoria.Los rusos, que se encontraban en una profunda crisis de juego y resultados tras ser apeados en la primera fase del Mundial y la Eurocopa, llegan envalentonados tras ganar en Hungría (0-3) y empatar con Chile (1-1) en sendos amistosos.

El seleccionador ruso, Stanislav Cherchésov, es consciente de que su equipo está obligado a obtener los tres puntos, ya que su próximo rival es Portugal, tras lo que cerrará la primera fase en el Grupo A en contra de México.


EFE