Tuvo que ser con el dramatismo de los penales, pero las Chivas volvieron a festejar un título en su casa como no pasaba desde 1997.

Luego de empatar 0-0 en el tiempo regular, el cuadro de Matías Almeyda consiguió el título de la Copa MX al vencer en penales 3-1 al Morelia, que erró tres disparos de forma consecutiva entregándole al Rebaño la Copa, producto también al excelente cobro de sus tiradores.

Pese a tener el dominio del juego la mayor parte de la primera mitad, las Chivas no lograron abrir el marcador en los primeros 45 minutos, que tuvo como incidente más relevante, la lesión de Ángel Zaldívar y que obligó a Matías Almeyda a modificar su esquema, mandando a la cancha a Rodolfo Pizarro al minuto 38.

Para la segunda mitad, las Chivas siguieron en su tónica, pero el marcador jamás se abrió el título se definió desde el manchón penal. Ahí la figura de Miguel Jiménez se agrandó y atajó tres penales para llevar a El Rebaño Sagrado a su cuarto título de Copa.


REFORMA