México se plantó con autoridad en Polonia y obtuvo uno de los mejores triunfos en la era de Juan Carlos Osorio, un 1-0 con gol de Raúl Jiménez.

Un gran saldo para el Tricolor en su gira europea, el empate contra Bélgica, quinto del mundo, y ayer el triunfo sin sobresaltos contra los polacos, sextos y próxima cabeza de serie en la Copa del Mundo.

México impuso condiciones. Marcó el ritmo. En los últimos minutos fue el dueño de la pelota, el equipo que circuló mejor el esférico, el que estuvo más cerca de incrementar la ventaja de que le empataran en el Estadio Energa Gdansk.

El Tricolor hizo seis rotaciones con respecto al duelo contra los belgas, incluso cambió la formación al jugar con un 5-3-2 que en los últimos 27 minutos mutó al 4-3-3, con lo que obtuvo mejor manejo del balón. Con cualquier sistema, bloqueó los canales del cuadro local y México salió con el triunfo.


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