Pese a la novedad que significó el primer maratón internacional Varmex organizado por Carlos Vargas, un incansable promotor del atletismo de fondo, creador del medio maratón Tehuacán-Ajalpan y ahora este gran evento, que a pesar de sus conceptos, no superó las expectativas que se esperaban.

Hubo decenas de corredores que hicieron el recorrido sin número, señal de que no se registraron debido al alto costo; otros se quejaban por la clasificación de las categorías, locales, foráneas y por edad pero que en su momento, al cruzar la meta, se dieron cuenta del error y aunque merecían haber formado parte del podium, simplemente fueron desplazadas por atletas que hicieron menor tiempo.

Asimismo hubo notables ausencias que optaron por esperarse al maratón de Tecamachalco, la panorámica Tehuacán-Miahuatlán y la clásica Tehuacán-Santa Ana Teloxtoc que ya están a la vuelta de la esquina.

No obstante a las quejas, el objetivo se cumplió, digamos que a medias, cuando se esperaba realizar una cobertura que dignificara el evento pero no fue posible.

Por todo lo anterior, queda el antecedente para que en futuros maratones se afinen este tipo de detalles, se establezcan nexos con personas más responsables que realicen su trabajo desde el inicio hasta el final, tomando en cuenta todos los detalles que surgieron en este evento que merecía mucho más eficiencia y calidad.


Tirso Esteves Suazo

El Mundo de Tehuacán