II Martín Hernández

Corresponsal


Varios medios de comunicación dieron a lo largo de este lunes la noticia falsa de que Juan Pedro Garrido y su padre Juan Pedro Garrido Juárez, director y fundador de “La Voz de la Sierra” respectivamente, habían sido detenidos por ser los principales sospechosos en el asesinato de su colega, Aurelio Cabrera Campos, director del semanario “El Gráfico”; sin embargo, ambos, hasta las 19:00 horas se reportaban en libertad.

No obstante, la casa de Juan Pedro Garrido fue cateada por más de 25 agentes de la Policía Ministerial. Las diligencias comenzaron al filo de las 4:30 horas y terminaron pasadas las 9:30, según dijo el periodista en entrevista. Los oficiales buscaban la pistola con la que le dispararon a Aurelio Cabrera Campos y la camioneta en el que su o sus victimarios huyeron.

En una entrevista, Juan Pedro Garrido afirmó que los comandantes de la Policía Ministerial Adolfo Zamudio Guzmán, Florencio Vázquez Rodríguez y Miguel Hernández Romero, encabezaron el cateo y aunque no tenían autorización para hacerle revisiones a los vehículos que se encontraban dentro de la casa, quisieron hacerlo y el periodista les dio permiso para proceder, “por que no tengo nada que ocultar y nada qué temer”, aseveró.

Juan Pedro Garrido acusó a la Fiscalía General del Estado (FGE) de querer tomarlo a él y a su padre como “chivos expiatorios” (sic), pues nada tuvieron que ver en el homicidio de Aurelio Cabrera Campos, ya que llevaban una buena relación con el ahora interfecto, ante esto exigen se esclarezca el asesinato.

A pregunta expresa sobre cuál es el motivo por el que la dependencia pretende involucrarlos en el crimen, Juan Pedro Garrido respondió que “La Voz de la Sierra”, el periódico que la familia ostenta desde hace 18 años, ha evidenciado un posible contubernio entre la Policía Ministerial y bandas dedicadas al robo en la zona de Xicotepec de Juárez.

Juan Pedro Garrido fue más allá y aseguró que el comandante de la Policía Ministerial, Adolfo Zamudio Guzmán, tenía rencillas personales con Aurelio Cabrera Campos, por lo que exigió que las indagatorias se enfoquen sobre dicho mando policiaco.