Sus sueños: terminar una carrera, casarse, tener hijos, se vieron arrebatados con su desaparición.

José Carlos M. González desapareció el 7 de junio de 2013, en el parque de Fortín de las Flores a la edad de 19 años.

“Él amaba la vida, le gusta la música, era mi paño de lágrimas, él siempre estaba ahí diciéndome: ‘mami moxa, mientras yo esté nadie te lastimará, yo cuidaré a mis hermanos y de ti siempre’, eran sus palabras”, dice Araceli González Fonseca, mamá de José Carlos “Carlitos” como ella siempre le decía Y añade: “A partir de ese momento mi vida se detuvo, sentía enloquecer y la pregunta que rondaba mi cabeza era: ¿por qué a mi?”.

En su casa hoy ya no resuena el eco de su voz ni de su sonrisa, llegaba cantando y gritando, esa era una alegría para su mamá y su familia.

“Desde que me lo arrebataron todo cambió para mí, se acabaron todas las navidades, años nuevos, todo”, comenta. Y añade: “Lo he buscado entre tantos rostros intentando solo ver el de mi hijo amado, son 4 años y dos meses de vivir, o mejor dicho sobrevivir, porque quien lo vive es quien lo entiende”.