La posible caída del sector automotriz representa un riesgo para la estabilidad económica de la entidad, declaró el economista Miguel Antonio Mascarúa, quien agregó que el auge de Audi solo será de aproximadamente dos años; por esa razón se teme que disminuyan las oportunidades de trabajo.

“Yo creo que Audi va operar normalmente lo que resta de este año y 2018 pero a partir de ahí vamos a ver una tendencia en la que van a reducir su nivel de ventas y por consiguiente se traducirá en que los empleos generados técnicamente desaparezcan”, especificó el entrevistado.

Dijo que la empresa Audi no fabrica para el consumo popular, ya que los automóviles se venden caros y el mercado mexicano no está dentro de sus prioridades, por ello las grandes inversiones y la falta de vacantes calificados mantienen expectativas nulas de bienestar social que solo fueron a corto plazo, por lo que mantendrán una producción estándar y austera, pero esto no va a logra el crecimiento económico sostenido que en su momento se había planteado.

A nivel nacional explicó que el problema que presenta la industria automotriz norteamericana es que está perdiendo participación del mercado de manera mundial, esto porque armadoras japonesas están ganando terreno por sus creaciones de automóviles más grandes, con tanques de gasolina que rinden más y sobre todo con mayor tecnología incorporada.

Lo anterior incide en que las armadoras norteamericanas perdieron terreno y aunado a las políticas del presidente Donald Trump de disminuir la inversión en México, se encarecieron los costos de manufactura, provocando autos más caros y ventas menores.


II Jennifer Carrillo

EL MUNDO DE TEHUACÁN