Quedamos asqueados de que hayan utilizado la muerte por hambre en México para enriquecer a unos cuantos, señaló Raúl Hernández Garciadiego, director general de Alternativas AC, pues a casi tres años que arrancó la Cruzada Nacional contra el Hambre, no pudo revertir la marginación en la que se encuentra un 80% de la población indígena.

Recordó que el anuncio del programa fue considerado como algo muy importante, pues significó reconocer 102 mil muertes por la falta de alimento en una década en el país, sin embargo, enseguida se dieron cuenta que no iba a funcionar, pues los servidores públicos piensan que la marginación está donde no han llegado los programas de Gobierno, que en muchos casos no fueron bien diseñados.

Dio datos que señalan que el 80% de los indígenas en el país viven en pobreza. Y en la medición realizada por Alternativas AC, detectaron que un 50% de los niños de comunidades de la zona padecen desnutrición, que impide el desarrollo del cerebro adecuadamente, lo que se refleja en el aprovechamiento escolar.

Hernández Garciadiego expresó que para poder hacer frente a ese problema en el país, solo hace falta mayor voluntad, y un ejemplo de esto es la orientación y educación que se lleva a través de la organización que representa, principalmente fomentando el amaranto, que es un producto prehispánico con alto valor nutrimental, cuyo beneficio ya fue comprobado por ellos.


“A nosotros nos dio muchísimo gusto –el programa de la Cruzada Nacional– nos ofrecimos a participar en el Comité Técnico, pero prácticamente vimos que no había ningún interés real en adoptar soluciones probadas contra el hambre”. Raúl Hernández Garciadiego, director general de Alternativas AC


PROYECTOS

Dan opciones Aunque fue difícil en los últimos años, Alternativas AC ha podido consolidar iniciativas que contribuyen a la mejora de las comunidades originarias. Actualmente cuentan con más de 100 cooperativas de productores de amaranto. MARÍA ROJAS TOBÓN


MARÍA ROJAS TOBÓN/EL MUNDO DE TEHUACÁN