Fueron más de 20 mil metros cúbicos de aguas residuales los derramados durante la contingencia ambiental que se vivió en San Vicente Ferrer por causa de la ruptura del biodigestor de la empresa PATSA, que dejó como saldo aproximadamente 250 personas afectadas, daños materiales y afectaciones de salud.

Hasta el último conteo, se estima que fueron más de 50 familias directas las afectadas, siendo necesaria la participación de más de 180 personas en las labores de limpieza de la zona, entre ellas 30 elementos de Protección Civil de Tehuacán, 30 de Servicios Municipales, 25 trabajadores de la Jurisdicción Sanitaria y 15 de Protección Civil de Miahuatlán, además de 50 empleados de la empresa.

Jorge García de la Cadena, representante de la empresa, explicó que se investigará al responsable del daño, también que existen dos posibles causas, una de ella vandalismo y otra es la mala ejecución de la empresa encargada de la obra.

Desde las 2:00 horas del día de ayer vecinos reportaron la ruptura del biodigestor y se estima que las aguas residuales recorrieron más de 2 kilómetros de distancia.

Cabe mencionar que dicha obra no tiene ni un año, pues fue inaugurada en agosto de 2016, con una inversión de 8 millones de pesos, dando el permiso de uso de suelo el gobierno de Santiago Miahuatlán por su ubicación geográfica.

De acuerdo con datos del ayuntamiento de Santiago Miahuatlán, el proyecto solo contemplaba un biodigestor de 25 mil metros cúbicos, sin embargo, la empresa construyó dos biodigestores que superaron esta capacidad.


II Sagrario Cortés

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