La amistad empieza desde que conoces a tu amiga y de ahí en adelante es para toda la vida, así fue para Consuelo Jiménez Ángel y Josefina Ramos Aguilar, comentaron que desde que se conocieron a la fecha suman ya 60 años de entrañable amistad.

Fue a finales de los años 50 que aún siendo muy jóvenes ya eran amas de casa responsables, y debido al trabajo de sus esposos fue como se conocieron, cuando acudían a llevar los alimentos para sus maridos porque trabajaban en la extinta refresquera Garci Crespo.

Fue en uno de esos días cuando acudieron a llevar los alimentos para sus esposos que se conocieron y tras una agradable charla, comenzaron a construir una larga, perdurable, estable y entrañable amistad.

Comentan que esa época todo era diferente la vida corría a otro ritmo, los gustos e intereses de las personas eran muy distintos a los que hay hoy en día, cada una conocía perfectamente lo que había hecho su amiga y lo que planeaba hacer, hasta su color favorito.

Ellas son conocidas como Chelito y Jose, por ahora prefieren pasar sus días juntas en la estancia de día “Nuevo Amanecer”, lugar en el que conocieron a dos amigas más, desde hace 10 años han puesto el ejemplo de que la edad no es una limitante para seguir conociendo amigos y conviviendo.

Así pasaron incontables tardes conviviendo en los jardines de la antigua refresquera, porque en esas fechas les otorgaban igual un refresco a las esposas para que acompañaran a sus maridos, tardes que recuerdan ahora como si las hubiesen vivido ayer, compartían la comida y contaban sus penas y alegrías.

Mencionan que en esos años no solo llevaban el desayuno, sino comida o cena, ya que en ocasiones sus maridos tenían que doblar turno, sin embargo, no estaban tristes ni preocupadas, ya que ambas siempre se acompañaron en esos días.

Ahora a su círculo de amigas se han integrado Concepción Ramos Amador “Conchita” y Rafaela Lucrecia Flores Sánchez, apodada “Shakira” debido a que les contagió el gusto por el baile, y han sido los 10 años más interesantes porque tienen amigas cercanas.ç


Gerardo P. Flores

EL MUNDO DE TEHUACÁN