Cerca de 50 familias de San Vicente Ferrer fueron afectadas durante la ruptura del biodigestor de la empresa Patsa, fue al filo de las 2:00 horas cuando los vecinos cercanos a éste, escucharon un estruendo, seguido de litros de agua residuales que se introdujeron en las casas sin poder ser contenidas.

A las 3:00 horas el área de Protección Civil comenzó a recibir las llamadas de alarma debido a la inundación de aguas negras, la cuales contenían materia fecal y desechos biológicos de animales como sangre y vísceras.

Al filo de las 4:00 horas los vecinos sabían que esta situación era una tragedia, tal como la catalogó Jorge García de la Cadena, representante de la empresa.

Ante la situación, presidentes de las colonias y afectados comenzaron a reunirse para tomar acciones, pues pese a las peticiones de no colocar el biodigestor, la empresa prometió que no se presentarían afectaciones; ayer los resultados mostraron otra cosa.

Vecinos molestos tomaron la carretera federal debido a la contingencia vivida y al filo de las 6:00 horas, personal de empresa y autoridades municipales comenzaron a llegar.

Fue hasta después de las 8:00 horas cuando comenzaron a presentarse las primeros acuerdos entre la empresa y los habitantes, después de las 14:00 horas la empresa otorgó a los afectados colchones y sábanas para pasar la noche, luego se procedió con la clausura del biodigestor y una reunión para acordar la reparación de los daños.


II Sagrario Cortés

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