Matías Romero, Oaxaca.- El colapso de un hotel de tres pisos, una abarrotera, daños a más de 300 viviendas y un mercado, provocaron que la población de Matías Romero, Oaxaca, alzara la voz.

En este lugar las autoridades tienen presencia pero hay escaso apoyo en especie.

“Aquí, agua potable y víveres es lo que urge”, puntualizó Juan Manuel López, un comerciante del Mercado.

El titular del Comité Estatal de Planeación para el Desarrollo de Oaxaca, Ángel Meijueiro, prometió un censo inmediato y una reconstrucción transparente.

“Vamos a organizarnos para reconstruir lo que se tenga que reconstruir, pero con orden, con calma”, dijo a los pobladores en una junta improvisada, en el centro de este Municipio, a unos 63 kilómetros de Juchitán.

Aquí se vino abajo el hotel Anel, de tres pisos, cuya estructura cayó sobre otras casas.

Los trabajos de remoción del hotel y de la abarrotera llevará semanas, de acuerdo con trabajadores municipales.

“Aquí lo que importa es que ya funcione el mercado y la abarrotera, la gente necesita comer”, acotó Rubén, que trabaja en una de las máquinas.

Los locatarios del mercado céntrico presionaron a las autoridades con la conformación de un comité de vigilancia para revisar de manera frecuente el avance de las obras de reconstrucción.

“No tenemos nada que esconder, nada que ocultar, lo que tenemos que dar es resultados, ojalá terminemos pronto, le vamos a echar todas las ganas que sea posible”, lanzó el funcionario estatal.

Junto a las vías del tren, un grupo de jubilados adscritos al Sindicato Ferrocarrilero, que encabeza Víctor Flores, lamentaron la indiferencia de autoridades.

“Del sindicato ni qué hablar, de él (Víctor Flores) no hemos recibido ni la llamada”, indicó la coordinadora de los llamados bloques, tres conjuntos habitacionales construidos en 1900.

Los jubilados ferrocarrileros en su mayoría improvisaron un campamento junto a las vías.

Otros, acusaron, duermen en sus casas dañadas, aún con el riesgo de las réplicas. (Reforma)


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