A casi un mes de solicitar a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) que investigue si el Biodigestor que se construye por parte de la empresa Patsa en Miahuatlán tiene permiso, las autoridades de la inspectoría de San Vicente Ferrer siguen a la espera de una respuesta.

Rosa López Hernández, inspectora auxiliar del lugar, declaró que Profepa les pidió que esperarán un mes para dar contestación a su petición y en su caso sancionar a los responsables, si es que estos no cuentan con permisos.

Sin embargo, dicho Biodigestor lleva mes y medio de construcción con un avance del 80% y los olores que se perciben son insoportables para los pobladores, y más para los que viven en la zona.

La garantía de que el Biodigestor no afectará en un futuro a los habitantes cercanos, es la prioridad, pues siguen con el temor que pueda utilizarse para vaciar más desechos avícolas.

Por lo que es importante asegurar que la construcción cumplirá con su objetivo que es reducir los olores y evitar la propagación de bacterias que afecten la salud de las personas. Será la próxima semana cuando Profepa les brinde información sobre las medidas a ejecutar, mientras tanto la empresa continúa con los trabajos.

TERESA RODRÍGUEZ P.

EL MUNDO DE TEHUACÁN