Redacción

Chelsea Manning, que ayer saliera de prisión tras siete años de haber permanecido reclusa, presentó una foto en su cuenta de Instagram de cómo luce en su primer día en libertad.

“Bueno, ¡¡Aquí estoy para todo el mundo!! #Holamundo ", escribió al pie de la imagen donde luce maquillada, con pelo corto y blusa negra.

Chelsea Manning, antes Bradley, salió libre de una cárcel de Kansas ayer, tras haber permanecido en prisión por haber filtrando miles de documentos a WikiLeaks.

Pese a su escasa estatura y aspecto frágil, Manning puso en jaque al Gobierno de Estados Unidos, convirtió en relevante a Julian Assange, fundador de WikiLeaks, y generó un efecto dominó que es considerado uno de los detonantes de la «Primavera Árabe».

Con apenas 22 años, Manning, un analista novato enviado a Irak, filtró cientos de miles de documentos a WikiLeaks, que pasó de ser un portal minoritario a convertirse en uno de los mayores temores de la inteligencia estadounidense.

Al día después de conocer su condena, reivindicó su derecho a un cambio de sexo dentro de la prisión, y pidió que se le dejara de llamar por su nombre de nacimiento, Bradley, para pasar a ser llamada Chelsea, porque se sentía mujer.

La joven, que cumple este año 30 años, filtró 470 mil registros de las guerras de Irak y Afganistán, 250 mil cables del Departamento de Estado y otros documentos clasificados que supusieron un revés para la diplomacia estadounidense y alimentaron un debate sobre el papel de Estados Unidos en el mundo y su oscura guerra contra el terrorismo yihadista.

Logró la libertad gracias al todavía presidente Barack Obama, tras haber sido condenada a 35 años de prisión en 2013.

Ayer, sus primeros mensajes en redes sociales mostraron aspectos que lo rodeaban, sus pies, unas copas sobre una mesa y hasta hoy, dio a conocer su nuevo aspecto.

 

Foto: Twitter