Jerusalén.- El liderazgo palestino rechazó hoy de manera rotunda el anuncio de que el presidente estadounidense, Donald Trump, trasladará la embajada de EEUU de Tel Aviv a Jerusalén, un cambio radical en la política estadounidense hacia el conflicto y la posición de la comunidad internacional.

Trump llamó personalmente esta tarde al presidente palestino, Mahmud Abás, para anunciarle de esta decisión, según informaron fuentes oficiales palestinas.

La medida es percibida en la región como el reconocimiento de Washington a la soberanía israelí sobre Jerusaléna, incluida la parte oriental, ocupada desde 1967 y anexionada unilateralmente en 1980 y que los palestinos reclaman como capital de su futuro estado.

"El presidente (Abás) reafirma nuestra firme posición de que no habrá estado palestino sin Jerusalén Este como su capital, de acuerdo con las resoluciones de legitimidad internacional y la Iniciativa de Paz Árabe. No podemos aceptar el traslado de la embajada", dijo el portavoz presidencial, Nabil Abu Rudeina.

Según Abu Rudeina, Abás advirtió a Trump de las "graves repercusiones para el proceso de paz y para la seguridad y la estabilidad en la región y en el mundo" si se lleva a cabo el traslado.

Abás se ha puesto en contacto con a múltiples líderes mundiales para "impedir esta acción inaceptable", informó Abu Rudeina.

Entre estos líderes estarían el papa Francisco, según confirmó el Vaticano; el rey Abdalá II de Jordania, y el presidente ruso, Vladimir Putin.

Trump, por su parte, además de hablar con Abás, llamó también al rey jordano, al presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, y al rey de Arabia Saudí, Salman bin Abdelaziz, que también le alertaron de las posibles consecuencias negativas sobre la región que tendría el traslado de la embajada.

El monarca saudí advirtió de que el traslado de la embajada es un "paso peligroso provocador para los sentimientos de los musulmanes de todo el mundo debido al lugar destacado que ocupa la mezquita de Al Aqsa" de Jerusalén (el tercer lugar más sagrado del islam tras La Meca y Medina).

El rey Mohamed VI de Marruecos también envió una carta a Trump para expresar su "inquietud" sobre el cambio de estatus de Jerusalén.

El presidente francés, Emmanuel Macrón, y el ministro de Exteriores italiano, Angelino Alfano, trasladaron a EEUU que el estatus de la ciudad debe ser decido en negociaciones entre palestinos e israelíes, informó la agencia palestina Wafa.

El presidente turco, Recept Tayyip Erdogan, anunció hoy que convocará una cumbre islámica para tratar el asunto y amenazó con romper relaciones diplomáticas con Israel.

Además del traslado de la embajada, en los últimos días los medios recogían declaraciones de altos funcionarios de la Casa Blanca que informaban que Trump también valora hacer una declaración en la que reconozca Jerusalén como capital de Israel, incluida su parte oriental.

Se valora, de hecho, que podría firmar mañana la orden que pospone el traslado de la legación diplomática a Jerusalén por seis meses (que todos los presidentes estadounidenses han firmado desde 1995), pero anunciar que se pone en marcha el traslado y reconocer la capitalidad israelí de la ciudad.

El Gobierno de Israel de momento no se ha pronunciado y el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha pedido a los miembros de su Gabinete que no hagan declaraciones, informó el digital israelí Ynet.

Preguntado por Efe, un portavoz de Netanyahu declinó hacer comentarios y confirmar las informaciones.

Durante la campaña electoral que le llevó a la Presidencia, Trump prometió que trasladaría la embajada estadounidense, poniendo así fin a décadas de consenso internacional y a la posición histórica de EEUU, que defendía mantener el statu quo de la ciudad hasta que israelíes y palestinos llegasen a un acuerdo de paz.

Israel considera Jerusalén como la "capital indivisible" del país, ocupa su parte oriental desde 1967 y se la anexionó en 1980 en un movimiento que no fue reconocido por la comunidad internacional.

Los palestinos reclaman la parte ocupada como capital de su futuro estado y aseguran que renegarán de este si no cuenta con esa zona de la ciudad.

EFE