No cabe duda que el avance de la tecnología nos tiene alineados y ubicados en una fila donde cada uno de nosotros ocupamos el lugar que realmente nos corresponde, desde luego que al frente de esa gran fila van las nuevas generaciones, representadas por los niños, adolescentes y jóvenes adultos que les está tocando vivir con mayor rapidez la era de los cambios tecnológicos. Hoy, nuestro accionar gira alrededor de los dispositivos electrónicos de moda, computadora, teléfono, Ipad o tableta. La comunicación se ha vuelto una necesidad incontrolable y actualmente todo individuo que no posea o no cargue un teléfono inteligente adquiere la etiqueta de caduco y obsoleto, se le considera fuera de tiempo, fuera de época, así de fácil.

Quienes vamos al final de esa fila, o sea los viejos, todavía recordamos con nostalgia aquellos teléfonos de antaño que, sujetos a la pared, se accionaban con una manivela, una operadora de la compañía contestaba y hacía el enlace con el número deseado, era común que se enteraran de las conversaciones ya que el sistema puramente analógico así lo permitía, de manera que las telefonistas conocían vida y milagros de toda la comunidad. Pero los tiempos cambiaron, ahora los teléfonos fijos de casa sólo están de adorno y sobreviven porque son necesarios para la conexión del internet, las únicas llamadas que hoy se reciben son para agendar el servicio de gas, para alguna oferta bancaria que nunca interesa o para esa siempre “atenta” llamada de extorsión desde algún penal del altiplano. El esquema tradicional de comunicación evolucionó por completo, antes, era necesaria la asistencia de una empleada que estuviera al pendiente del teléfono, de lo contrario las ventas o los acuerdos con los clientes se ponían en riesgo, hoy, las transacciones comerciales se hacen en vivo y en directo, de persona a persona, desde la calle, desde el café y en cualquier horario.

De modo que más nos vale aprender a utilizar con eficiencia este nuevo concepto de comunicación, los mensajes de voz, el watts app, Instagram, el envío de fotos y vídeos son una herramienta súper necesaria para estar comunicados con nuestra gente, para saber dónde y cómo están, esa es una de las grandes ventajas que se agradecen. Así que si usted todavía no está en la fila... fórmese, y si ya está, trate de aprender lo más que pueda para mantenerse al día y no pasar vergüenzas.


Opinión

ARQ. ABEL COLORADO SÁINZ


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