Segunda Parte

Lo mismo pasa dentro del país y es que “sorpresivamente” el INEGI nos dice que nuevamente tenemos superávit comercial de 62 MDD en junio y que hemos reducido el déficit anual a tan sólo -2,900 MDD. Quiero hacer hincapié... a tan sólo -2,900 MDD como reflejo de nuestra incapacidad para equilibrar las compras de bienes y servicios del extranjero con producción nacional, es decir nuestra competitividad se ve limitada pues importamos mucho más de lo que exportamos lo cual explica que el crecimiento del PIB industrial en México como lo señale en el párrafo anterior sea recesivo, eso sin considerar que el riesgo de esta composición es mayúsculo pues el 80% de nuestras importaciones son norteamericanas y tenemos en puerta la renegociación del TLCAN lo que implica un riesgo de mercado amplísimo -digan lo que digan- pues nuestro principal proveedor tiene “el sartén por el mango”. Bueno como sea el déficit comercial de México de acuerdo con estas cifras se va reduciendo. Sale, lo compro.

Por otro lado, el gobierno ha salido a presumir también la semana pasada que la agencia calificadora FITCH ha elevado su recomendación sobre nuestra capacidad de pago, nuestra calidad crediticia, algo a lo que las agencias calificadoras llaman “Riesgo Soberano” y es una simple recomendación crediticia. Bueno pues FITCH ha enviado una señal positiva a los mercados avisando que México está haciendo esfuerzos para mejorar su contabilidad, sus finanzas, su posición crediticia ¡Hombre! Que está trabajando “duramente” en demostrar que no todo es malo por eso FITCH elevó esa calificación de “negativo” a “estable”.

Usted seguro se pregunta... bueno y todas estas cifras alegres ¿A que se deben? No es difícil descubrirlo: El fortalecimiento del peso frente al dólar durante esta primera mitad del 2017 ha restado presión al costo financiero de la deuda, el aumento de remesas del extranjero ha sido clave para reducir el citado déficit comercial es decir nuestros “paisanos” son los que en realidad nivelan la balanza; Hacienda por otro lado goza del dinero que Banco de México le ha transferido por concepto de diferencial cambiario y eso le ha ayudado a pagar deuda interna eso sin mencionar que hemos venido comentado que las medidas restrictivas que Banxico ha aplicado para frenar la inflación son clave para frenar el aumento de precios y desde luego menor presión de Trump (hasta ahora) sobre la renegociación del TLC. Pero de todas estas razones por las cuales la macroeconomía parece enderezar el rumbo ninguna de ellas ha sido en realidad “magia ”del gobierno más bien ha contado mayormente con una coyuntura afortunada y eso puede magnificar la fotografía actual de la economía sin embargo para mi estamos frente a un “espejismo” y la tormenta no se ha disipado, lo que tenemos frente a nosotros es una pieza de colección que parece auténtica y que pudiera hacernos creer que estamos frente a un gran negocio por eso recurro a la famosa frase de “El precio de la historia” para despedirme con desconfianza... “No lo sé Rick, parece falso”.


El dinero no existe

LUIS R. PÉREZ LEZAMA

El autor es director de análisis y docencia económica en SAVER Laboratorio de ideas. Es analista económico, conferencista y “blogger” financiero. Twitter: @SAVERThinkLab


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