Ciudad de México.- Los ciudadanos ven muy poca efectividad en los gobiernos locales.

La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) de junio de 2016 encontró que sólo el 21.5 por ciento de los ciudadanos en el país considera que el gobierno de su ciudad es "muy o algo efectivo" para resolver los problemas más importantes.

El estudio del Inegi, que contempla los resultados de 43 ciudades del territorio nacional, indicó que la región Oriente de la Ciudad de México es la zona con la percepción más baja de desempeño gubernamental.

En esa región de la capital, donde se localizan las delegaciones Iztapalapa, Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco, apenas 6.4 por ciento de los habitantes consultados -mayores de 18 años- ve efectividad de las autoridades locales.

Otras ciudades con percepciones bajas en este rubro son Chilpancingo, Guerrero (8.8 por ciento); Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, (9.5 por ciento); Colima (11.1 por ciento); Tapachula, Chiapas, (11.7 por ciento), y Uruapan, Michoacán (11.8 por ciento).

En contraste, de acuerdo con el resultado del estudio, las ciudades con los porcentajes más altos en esa percepción son Nuevo Laredo, Tamaulipas (48.4 por ciento); Mérida, Yucatán (44.7 por ciento); Campeche, Campeche, (40.7 por ciento), y Tepic, Nayarit (39.9 por ciento).

El Inegi reportó que la ENSU fue aplicada en la primera quincena de junio en una muestra de 13 mil 800 viviendas en todo el país, lo cual garantiza un nivel de confianza en los resultados del 90 por ciento. En el segundo trimestre de 2016, la tasa de respuesta neta total fue de 85.3 por ciento.

El mayor problema que se percibió en las ciudades incluidas en el estudio fue el de los baches en calles y avenidas, pues el 80.1 por ciento de los entrevistados lo puso en el primer lugar.

Le siguieron, en orden descendente, la delincuencia en todas sus expresiones (65 por ciento), alumbrado público insuficiente (61.3 por ciento), y los embotellamientos frecuentes en calles y avenidas (51.5 por ciento).

Los ciudadanos también se quejaron de las coladeras tapadas por acumulación de desechos; fallas y fugas en el suministro de agua potable; servicio de transporte deficiente; parques y jardines descuidados; y deficiencias en la red pública de drenaje.

También ineficiencia en el servicio de limpia y recolección de basura; falta de tratamiento de aguas residuales; mercados y centrales de abasto en mal estado, y problemas de salud derivados del mal manejo de rastros.

REFORMA/Foto: CUARTOSCURO