Monterrey, NL.- El Congreso de Nuevo León --incluidos los legisladores del PRI-- rechazó ayer en comisiones las cuentas de los ex Gobernadores priistas Rodrigo Medina y Natividad González Parás y de la ex Alcaldesa panista de Monterrey, Margarita Arellanes.

Los legisladores dieron el primer paso para que la Auditoría Superior del Estado (ASE) busque sanciones administrativas y/o penales contra estos ex funcionarios o sus ex colaboradores.

Las cuentas rechazadas serán sometidas a consideración del pleno en dos periodos extraordinarios de sesiones previstos para mañana y, una vez votadas, 110 fiscalizaciones --108 estatales y dos de Monterrey-- serán remitidas a la Auditoría para el fincamiento de responsabilidades.

Una vez que el Auditor Jorge Galván las reciba, coincidieron los coordinadores de todas las bancadas, deberá determinar a quiénes se les aplican sanciones administrativas y en qué casos hay elementos para presentar denuncias penales ante la Procuraduría de Justicia o la Subprocuraduría Anticorrupción.

Por la mañana, la Comisión de Hacienda del Estado sesionó para dictaminar 239 cuentas estatales y rechazó --por unanimidad en su mayoría-- nueve cuentas de la gestión de González Parás y 99 de la de Medina, para dar un total de 108 fiscalizaciones rechazadas, lo que fue calificado como histórico por los diputados.

Entre las rechazadas del sexenio de Medina están las del Gobierno central del 2013 y 2014, además de 97 de diversos organismos y fideicomisos como el Sistema de Caminos, Agua y Drenaje, el Instituto de Control Vehicular, el Metro de NL y la Red Estatal de Autopistas.

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