Ciudad de México.- Las propuestas del candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, para cobrar por el envío de remesas, construir un muro fronterizo y realizar deportaciones masivas podrían beneficiar al crimen organizado.

Así lo asegura un análisis del Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques del Senado, en el que se advierte sobre las consecuencias políticas, económicas, ambientales y de seguridad que tendría la política migratoria del estadounidense.

En el documento se asegura que poner un freno al envío legal de remesas de Estados Unidos a México podría crear un mercado negro e ilegal para la transferencia de recursos.

"La imposibilidad de que los mexicanos que radican en Estados Unidos puedan transferir su dinero simplemente creará un nuevo mercado del que la delincuencia organizada trasnacional podría extraer ganancias", señala el estudio.

Al citar reportes de agencias norteamericanas, el informe refiere que imponer requisitos de información personal a los migrantes para enviar dinero por bancos y agencias, los obligaría a buscar rutas no reguladas.

"Podría orillarlos a buscar métodos informales no regulados, facilitando así operaciones de lavado de dinero", indica.

Por otro lado, el estudio también alerta sobre las posibles consecuencias de un intento de deportación masiva de migrantes.

Según el reporte, la decisión no sólo afectaría a México y el resto de los países expulsores de ciudadanos, sino a los propios estadounidenses.

"La deportación de millones de personas tendría efectos inconmensurables tanto para México como para Estados Unidos", señala.

"En este último país, el tránsito hacia la informalidad de millones de personas podrá motivar a algunas a regresar a sus países de origen, pero quienes no lo hagan podrían terminar siendo presa de organizaciones criminales y mercados laborales negros".

En el caso de México, adelanta el análisis que la llegada de millones de nacionales deportados provocaría una presión demográfica que la economía local sería incapaz de asimilar.

Las consecuencias de una política migratoria como la que propone Trump, detalla, incluso podrían generar un efecto contrario al buscado por el magnate, ya que al restringir la llegada de recursos a las comunidades más pobres, el interés de viajar a Estados Unidos se incrementaría.

Por otro lado, el documento también refiere que la eventual construcción de un muro en los 3 mil 200 kilómetros de frontera entre México y Estados Unidos tendría consecuencias económicas y ambientales.

En el primer renglón, se advierte sobre la concentración de flujos no autorizados de drogas, personas y armas en cruces fronterizos hoy ya saturados.

"Ante la incapacidad logística de procesar los flujos y la ausencia de una infraestructura adecuada para ello, no sólo las drogas y los inmigrantes no autorizados continuarán fluyendo a través de la frontera, sino que los costos del transporte se incrementarán considerablemente afectando a los dos países", detalla.

En el terreno ambiental, subraya el impacto que tendrá la construcción de una barrera física para los ecosistemas desérticos de la región fronteriza, que comparten el clima, la fauna y las fuentes de alimentación e hidratación.

"La construcción podría incluso poner el peligro la sobrevivencia de algunas especies endémicas", agrega.

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