Redacción

Sistemas de cómputo para espionaje que, en teoría, debe ser utilizado para investigar a criminales y terroristas es usado con “destacados defensores de derechos humanos, periodistas y activistas anticorrupción de México”, entre ellos Juan Pardinas, Carmen Aristegui y Carlos Loret, informó este lunes en un largo reportaje el diario estadounidense The New York Times.

Bajo el título: “Programa de espionaje para frustrar el crimen es usado contra activistas mexicanos”, firmado por Azam Ahmed y Nicole Perlroth, el artículo explica que el software comprado por el gobierno mexicano que debería se usado para luchar contra criminales y terroristas es usado con textos señuelo infestando a teléfonos celulares de sus críticos.

En Times informa que entre los blancos del programa se encuentran “abogados que investigan la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, un economista que ayudó a redactar un proyecto de ley anticorrupción, dos de los periodistas más influyentes de México y una estadounidense que representa a víctimas de abusos sexuales cometidos por la policía”.

Los intentos de espionaje, informa el diario, “incluso han alcanzado a los familiares de los activistas y periodistas, incluido un adolescente”.

El NYT detalla que desde 2011, al menos tres agencias federales mexicanas han gastado casi 80 millones de dólares en programas de espionaje de una empresa de origen israelí.

Explica el reportaje que el software denominado “Pegasus” se infiltra en los teléfonos inteligentes (celulares) y otros aparatos para monitorear cualquier detalle de la vida diaria de una persona por medio de su celular: llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos, contactos y calendarios.

Añade que incluso puede utilizar el micrófono y la cámara de los teléfonos para realizar vigilancia; “el teléfono de la persona vigilada se convierte en un micrófono oculto”.

La empresa que fabrica el software, NSO Group, afirma que vende la herramienta de forma exclusiva a los gobiernos “con la condición de que solo sea utilizada para combatir a terroristas o grupos criminales y carteles de drogas”, asegura el Times.

El diario reporta que luego de un examen de decenas de mensajes, que el software ha sido utilizado para vigilar a algunas de las personas que han sido más críticas del gobierno, así como a sus familiares.

El análisis arrojó que uno de los personajes espiados fue Juan Pardinas, director general del Instituto Mexicano para la Competitividad, así como su esposa a través de sus equipos iPhone.

La periodista, ahora independiente, Carmen Aristegui sufrió un intento de hackeo a través de un operador que se hizo pasar por la embajada de Estados Unidos en México y le imploró darle clic en un enlace para resolver un supuesto problema con su visa.

En su noticiario Aristegui Noticias, la periodista aseguró que uno de los investigados por “Pegasus” fue su hijo Emilio, que fue espiado aún siendo menor de edad.

Según el Times, Carlos Loret de Mola, periodista de Televisa, recibió ocho mensajes de texto que contenían código para infectar su teléfono con el programa Pegasus. “La única razón por la que irían tras mi hijo es para intentar encontrar algo en contra de mí, para causarme daño”, dijo Aristegui citada por el diario.