Hombres armados asesinaron anoche al Alcalde de Pungarabato, Guerrero, Ambrosio Soto, en una emboscada cuando el edil circulaba en su camioneta por el Municipio de San Lucas, Michoacán.

En el ataque también murió su chofer y e hirieron a cuatro policías federales quienes, al parecer, escoltaban al Presidente Municipal.

Ambrosio Soto pidió ayuda desde hace más de un año para que se diera “cuidado, custodia y seguridad” al municipio y a su persona, señaló el senador Miguel Barbosa, del PRD.

“Había sido amenazado por el crimen organizado por no admitir el pago del derecho de piso, por impedir que se comerciara con carne robada, por impedir la siembra de amapola. Estaba en contra del crimen organizado y no se dejó amedrentar”, dijo.

Barbosa denunció que a pesar de que se habló en dos ocasiones con la Secretaría de Gobernación para denunciar aquellos actos, no obtuvieron respuesta alguna.

“En Guerrero, el Estado mexicano está rebasado. Guerrero es la entidad federativa fallida”, aseveró el legislador perredista, quien exigió a las autoridades garantías para los familiares de Soto.

El asesinato del alcalde guerrerense ocurrió un día después de que en el estado de Chiapas fuera asesinado el edil de San Juan Chamula, Domingo López González; el síndico Narciso Lunes, el quinto regidor Miguel López y dos personas más, mientras se desarrollaba una protesta en el municipio.

OTRO MUERTO

II Un refugiado sirio solicitante de asilo en Alemania, de 21 años y con antecedentes policiales, mató ayer con un machete a una mujer e hirió a otras dos personas en la ciudad de Reutlingen (suroeste del país), informó la policía.

Agencia Reforma