Ciudad de México.- En Allende, Coahuila, la venganza de Los Zetas por la supuesta traición de dos de sus operadores los llevó a desaparecer a 42 personas entre 2011 y 2012, mientras San Fernando, Tamaulipas, donde fueron masacrados 72 migrantes en 2010, era considerado un "campo de exterminio".

Esto se desprende del documento de trabajo "En el desamparo. Los Zetas, el Estado, la sociedad y las víctimas de San Fernando, Tamaulipas (2010), y Allende, Coahuila (2011). Fase 1", coordinado y redactado por el académico y escritor, Sergio Aguayo.

Estos dos hechos, según el documento del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México, evidenciaron la barbarie de esa banda, la colusión de autoridades, la indiferencia de los gobiernos y el desamparo de las víctimas.

"Hasta ahora, el término que mejor define la experiencia de las víctimas es el desamparo. El estudio de dos tragedias nos acercará a una verdad que es un paso indispensable para lograr que en México se conceda prioridad a las víctimas", indica.

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