Ciudad de México.- En los siguientes meses, los mexicanos enfrentarán un menor crecimiento económico, mayor volatilidad financiera y un alza más grande en los precios de los bienes que consumen, aseguró Bank of America Merrill Lynch (BofA).

Tras un primer semestre relativamente positivo, el resto de 2016 y 2017 tendrán más riesgos y por ello estiman un crecimiento de 2.3 por ciento para cada año, explicó Carlos Capistrán, economista en jefe del banco.

El pronóstico para este año es similar al que estimaba desde hace semanas BofA, aunque para 2017 sí representa una reducción desde el 2.5 por ciento que anticipaban previamente.

La razón por la que el banco no ajustó a la baja el crecimiento para 2016 es porque el primer trimestre fue positivo para la economía y proveerá un "colchón" importante para el resto del año, especialmente el segundo semestre que tendrá una desaceleración importante.

Capistrán explicó que la caída en el crecimiento de México se debe a una desaceleración de la economía de Estados Unidos, particularmente en su sector manufacturero, así como por los recortes presupuestarios que ha anunciado la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

"El proceso de recortes ha sido importante y entre lo anunciado este año y para 2017, se habrán recortado entre 2 y 3 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) en sólo dos años", dijo.

Del lado de la inflación, el economista explicó que los mexicanos se enfrentarán a mayores precios de mercancías y, quizá, en algunos servicios.

La razón de ese incremento, detalló, es que la depreciación del tipo de cambio ya tiene un traspaso a los precios de varias mercancías, cuya inflación ya alcanzó 4 por ciento, mientras que a lo largo del segundo semestre se realizarán más alzas al precio de las gasolinas, lo que afectará al bolsillo de los mexicanos.

Al cierre de este año, estimó, la inflación se ubicará en 3.3 por ciento y el próximo en 3.4 por ciento, lejos de los mínimos históricos que por meses presumió el Gobierno federal.

Este aumento en los precios de la economía reducirán el ritmo de crecimiento del consumo interno, que hasta ahora ha sido un motor de la economía.

El especialista añadió que las elecciones presidenciales en Estados Unidos tendrán un impacto negativo para la volatilidad financiera, sobre todo por la retórica proteccionista que han expresado ambos candidatos.

"México es un país muy abierto, que exporta 30 por ciento de su PIB, cualquier práctica proteccionista en Estados Unidos y el mundo afecta negativamente", mencionó.

Sobre la política monetaria, Capistrán comentó que esperan que la tasa de interés del Banco de México (Banxico) cerrará el 4.50 por ciento y 2017 se ubicará en 5 por ciento.

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