México.- Enrique Alcántara perdió su casa y su trabajo en el sismo del 19 de septiembre, ahora, duerme en un campamento cerca del edificio derrumbado de Concepción Béistegui y Yácatas en la Colonia Narvarte.

"Ni casa, ni negocio, ni nada, así que andamos viendo de qué manera tenemos algo para podernos ir a vivir y poner el negocio", platicó Enrique, quien ya es famoso, y mejor conocido como Don Enrique.

Gracias a que luego del sismo, para trabajar de forma ambulante, una persona le prestó una plancha y un burro de planchar.

Don Enrique colocó una cartulina al frente en la que se lee "De pie y trabajando".

"Está muy difícil la situación y por más que yo me quiera poner a trabajar en otro lado o en otra cosa, ya por mi edad creo que no sería posible, pero voy a salir adelante".

Trabajó 9 años para la tintorería y plachaduría La 12N y los últimos dos años vivió allí, dentro de un pequeño cuarto con su hijo de 20 años.

"Durante 9 años mi jefe me trató muy bien. Muy considerado conmigo. No tengo nada que reprocharle a mi jefe si puede o no puede liquidarme. Me estiman y me quieren bastante, no tengo queja alguna".

Con 64 años, Enrique le hace frente a la situación que le dejó el temblor y recibe a las personas que van a visitarlo al campamento con una sonrisa y buen humor. Algunos son sus clientes y otros, personas que le tienen una mano regalándole más instrumentos de trabajo.

Érika Wiechers, una mujer que vio a don Enrique en la televisión y decidió ir a buscarlo para regalarle una plancha de vapor de tintorería.

Don Enrique recuerda que antes del sismo, todos los días por las mañanas, los niños que asisten al kínder Salzburgo, a un dos casas del edificio donde laboraba, lo llenaban de alegría al saludarlo.

"Voy a extrañar a mis niños, aunque me dicen que los voy a seguir viendo, pero no más que me construyan mi local otra vez", dijo entre risas.

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