Chapulco.- A sus 62 años de edad y originario del municipio de Chapulco, don Benjamín de Jesús Ruperto ha logrado mantener y sacar adelante a su familia a través de la comercialización de las espigas de trigo y plumilla.

En su domicilio de la tercera sección de Chapulco, del barrio Las Bodegas, todas las mañanas don “Benja” se levanta temprano para alistarse a lo que será una jornada ardua de trabajo.

Acompañado de sus hijos y yerno, nos confesó que tiene más de 38 años dedicándose a la comercialización de las espigas, al principio su jornada comprendía únicamente el corte, la limpia de las espigas y su venta; sin embargo y ante la demanda que ha tenido este producto artesanal, don Benjamín buscó innovar para hacerlo más atractivo.

Colorearlo y colocarlo como algo vistoso en centros de mesa o fiestas, han sido las principales demandas de este producto. A sus 62 años de edad don Benjamín ha logrado comercializar en ciudades como Guadalajara, Monterrey, Mérida y Acapulco.

El proceso

Después del corte y la limpia de las espigas, el siguiente paso que continúa es la deshidratación del trigo, el cual por medio de algunos químicos se logra blanquear para posteriormente iniciar con su coloración.

Sin embargo previo a la coloración, el trigo al igual que la plumilla, debe mantenerse colgada y expuesta a los rayos del sol para lograr una excelente deshidratación, proceso que tarda entre tres a cuatro días.

Una vez concluido este lapso se inicia con la aplicación de los colores, la cual y lejos de lo que pudiera pensarse, no se elabora manualmente, sino es a base de lo que don Benjamín llamó un curado especial.

Por último viene la parte del embarque, siendo la Ciudad de México el principal comprador de este producto artesanal que permanece por años adornando los espacio de grandes restaurantes y hoteles de la gran ciudad.

Cuando desafortunadamente en la región es un producto que muy poco se comercializa a pesar de que la familia de Jesús Ruperto cuenta ya con algunos clientes selectivos.

La venta es mínima de lo que pudiera creerse, porque tan solo en el municipio de Chapulco existen cerca de 5 personas más que se dedican al manejo del trigo.

Don Benjamín de Jesús el pionero en este arte, el cual asegura, es una trabajo noble y delicado, pues no cualquiera pueda manejar el trigo y la plumilla.


Mariana Gutiérrez Hernández

El Mundo de Tehuacán