San José Las Minas.- Fe, devoción y respeto, son las principales cualidades que caracterizan a las celebraciones del santo patrono de Las Minas; desde años atrás mantienen vigente los festejos eucarísticos.

San José Las Minas es una de las poblaciones más pequeñas que forman parte de Santiago Miahuatlán, situación que no impide que los pobladores realicen los eventos que se han vuelto una tradición.

Al ser San José la imagen religiosa que para todos ellos representa el fervor y respeto unidos, los devotos afirman que las bendiciones se hacen presentes en todo momento.

El cumplir con las respectivas encomiendas para venerar al santo patrono es una de las costumbres que los pobladores se sienten honrados y satisfechos espiritualmente al ser partícipes de cada feria anual.

Para llevar a cabo dichas celebraciones, el sacerdote encargado del pequeño templo de San José se encarga de la organización de los habitantes, los cuales son divididos por manzanas y llevar así cumplir con todo lo requerido para la fiesta patronal.

Para la edición de este año, la manzana cuatro fue la encargada de orquestar todos los preparativos, mismos que iniciaron con días de anticipación, en busca de un festejo ameno.

Entre los organizadores se encuentra Raúl Zenón Hernández Hernández, actual inspector auxiliar, quien se encuentra en perfecta sincronía con los demás participantes.

“El cumplir con las festividades del santo patrono es una tradición que afortunadamente la mantenemos viva desde ya hace varios años, siempre dando algo nuevo y mejor”, señaló.

De igual manera comentó que la unión de todos los pobladores es esencial para poder realizar la manda año con año; “cada año la unión de toda la población se ve reflejada en cuanto a la fe de todos nosotros y así cumplir con nuestra feria patronal”.

Otra de las peculiaridades de estas festividades es el efectuar la peregrinación con destino a Santa Ana, donde San Pedro es llevado a la comunidad en una peregrinación especial.

Después de ello, la imagen religiosa retoma el camino nuevamente para ser trasladado a su templo en Las Minas y así ser recibido con las ya tradicionales mañanitas en su honor.

Una vez cumplida con esta manda, lo siguiente es finalizar con la fiesta grande cada 19 de marzo en donde se realizan las principales ceremonias eucarísticas para venerarlo.

Para lo que fue este año de festividades comunidades aledañas como Tehuacán, Santa Ana, Miahuatlán, Chapulco, entre otras, visitaron al santo patrono como ya es costumbre.

Todos ellos guiados por su pasión para visitar a San José y sobre todo para poder agradecer un año más de bendiciones hacia sus familias, otorgadas por el santo patrono.

Sin duda, la fe es un estilo de vida para poblaciones como San José Las Minas, quienes a pesar de todo lo acontecido en nuestros días demuestran que la devoción suele imponerse ante todo.

Luis Angel Contreras

EL MUNDO DE TEHUACÁN