Ajalpan.- Cada mañana se efectúa en los campos la recolección de flor de calabaza para ofertar el producto cien por ciento fresco en los mercados de la ciudad y sea aprovechado este alimento para una gran variedad de platillos; entre ellos las irresistibles quesadillas o bien en guisados.

Este trabajo se tiene que realizar a temprana hora, pues la encomienda que tienen es que la cosecha pueda ser ofrecida en las plazas antes del medio día para que así las amas de casa tengan al alcance el producto y al mismo tiempo sea vendido al 100%.

Con agua de galerías filtrantes se preparan los terrenos para la siembra de la flor de calabaza, los cuales se van cuidando con el abono y algunos químicos para que la planta esté sana. Una vez que la siembra comienza a mostrar sus primeros botones, se le retiran todo tipo de medicamentos y se le aplican agua cada determinado tiempo para que se mantenga nutritiva.

El campesino Manuel Mónico, aseguró que la flor se recolecta cada dos años en periodos de tres días a la semana o inclusive diario para preparar en pequeños manojos y así llevarla de manera inmediata al mercado ya sea de Tehuacán o Ajalpan.

Debido a que los terrenos de cultivo están en medio de ambas ciudades, les es fácil trasladarse a cualquier punto sin tomar en cuenta que personas que pasan sobre la carretera estatal y ven el corte de flor, detengan su marcha para adquirir una, dos o tres docenas de rollo de flor, los cuales llevan para realizar un platillo.

Refirió que en caso de que la planta les llega a ganar y se desarrolle la calabacita, se dejan crecer un poco más para poder cultivarlas, cortarlas y ofertarlas; sin embargo, explicó que debido a que el cultivo de calabacita es redonda, lo cual no es muy común en el mercado, se obtiene una gran demanda, muy comparado a las calabacita alargadas que se cultivan en la zona.


FELIPE JIMÉNEZ CH.

EL MUNDO DE TEHUACÁN