Azumbilla.- Desde hace más de 30 años en la comunidad de Azumbilla, perteneciente al municipio de Nicolás Bravo, doña Guadalupe y don Miguel continúan preservando la tradición de elaborar pan casero y cocido en leña.

En entrevista, Guadalupe a sus 64 años de edad, nos platicó que fue en la ciudad de Orizaba donde aprendió a elaborarlo: sin embargo, la necesidad los obligó a regresar a su lugar de origen y realizarlo; por su parte Miguel aprendió el oficio desde su niñez y sin que nadie le enseñará; siendo el trabajo con el cual hoy sobreviven.

Con esfuerzo y sacrificio don Miguel y doña Lupita construyeron la primera panadería del lugar, llamada “El Rosario”, un pan casero el cual es conocido desde la ciudad de Orizaba hasta Cuernavaca.

Doña Lupita nos confesó que su edad y el haber perdido la vista fueron los principales obstáculos que le impidieron continuar con la elaboración del pan, por lo que de sus nueve hijos, hoy tres de ellos continúan con esta tradición que es una herencia familiar.

Un cuarto rústico de madera y humilde es el lugar donde Amada, Pedro y José Guadalupe diariamente preparan todas las tardes cada una de las piezas de pan.

Desde las 12:00 horas los tres hijos inician con el amasar y la elaboración de pan, Lupita nos dijo que el pan que se elabora es casero no elaboran repostería, por su alto costo y porque actualmente hay mucha competencia.

Sin embargo las personas que conocen la panadería “El Rosario” desde las 16:00 horas se alistan para su compra, donde incluso van panaderías de otros lugares a realizar sus pedidos; sin embargo la situación económica ha provocado que las ganancias no sean las mismas que hace 30 años, aunado a la competencia y que cada vez más empresas elaboran pan, pero de manera industrial.

Finalmente la familia Flores Hernández nos comentó que a pesar de los obstáculos y la situación económica, en la comunidad de Azumbilla la panadería “El Rosario” continuará elaborando pan casero y cocido en leña, donde su olor y sabor es un único en la región, además del más buscado.


Mariana Gutiérrez Hernández

El Mundo de Tehuacán