Tanto conmovió al cineasta Alejandro G. Iñárritu el naufragio en el Mediterráneo de una barcaza con más de 700 migrantes, que ahora busca la forma de exhibir los restos recuperados de la nave en la Plaza de la Catedral de Milán.

Según narró el periódico italiano Repubblica, en julio pasado, al mexicano le dieron acceso al lugar donde se llevaban a cabo las autopsias. Sólo el director y un cronista de dicho periódico pudieron entrar a ese sitio.

La tragedia, ocurrida en abril de 2015, ya arrojó como resultado que el traficante tunecino Mohamed Ali Malek, uno de los 28 sobrevivientes, sea castigado con 18 años de prisión.

Según el diario, González Iñárritu impulsa la idea de exhibir el barco, para lo cual cuenta con el respaldo del Ministerio de Defensa italiano, de las autoridades de Sicilia, en donde se encuentra la lancha rescatada, y de la Fundación Prada.

Hace unos días, afirma el rotativo, el realizador se reunió con el alcalde de Milán, Giuseppe Sala, pero no se dieron a conocer detalles de la plática.

La mayoría de los fallecidos en la tragedia eran migrantes, refugiados, muchos desesperados agricultores que provenían del África subsahariana.

El director de Amores Perros habría visto algunas de las 476 bolsas de plástico con los restos humanos recuperados.

Presenció cómo los muertos fueron catalogados con un número progresivo. Por ejemplo, "Pm390304", donde Pm significa post mortem, el número 39 se refiere a Italia, y los dígitos finales el número de cadáver.

"Pm390304" era un agricultor de Mali, de 33 años. Y justo antes que él había un niño pequeño. Varios se escondieron pequeñas bolsas con la tierra de su casa.

Todos estos sueños rotos, ese dolor, han cambiado para siempre a buzos, bomberos, hombres y mujeres de protección civil, a los marineros, que participaron en el rescate. Incluso al director mexicano.

Según las fuentes de Reppublica, el cineasta no pretende levantar una película, sino simplemente llamar la atención de lo que representa para el mundo la muerte de los migrantes.

La idea del realizador es que la embarcación llegue a Milán el 24 de marzo, día en que la ciudad tiene agendada una visita del Papa Francisco.

II Reforma

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