Jesús Báez, tecladista de la banda mexicana Zoé, tiene una faceta que pocos conocen: la de artista plástico.

Y en ella, como se aprecia en su exposición “Light”, conjuga también la música.

“La pintura formó parte de mí desde que comencé a tocar el piano. Naturalmente, me di cuenta de la conexión que tienen los sonidos con los colores

“Lo que hago no son figuras definidas, son pinceladas. Las hago definitivamente con música. Me baso en el swing, en el tiempo, en la armonía, en la textura. Las hago por pura diversión”, explicó.

La exhibición, que sólo fue para prensa e invitados especiales de Báez, consistió en 15 piezas realizadas a lo largo de un año con técnicas e iluminaciones distintas.

Por si fuera poco, cada pieza cuenta con un acompañamiento musical.

“Hice un playlist especial para que coincida con cada una de las pinturas. Aquí se cuentan historias. Hay música instrumental, de piano, que hace mucho sentido con mi vida”, dijo el admirador de Jackson Pollock y Mark Rothko.

Báez, quien comenzó a pintar desde los 10 años, dijo que no le importan las críticas hacia su trabajo, ya sea plástico o musical.

“Lo que estoy transmitiendo es amor. Si no lo entiendes es porque estás tapado. Yo te estoy abriendo mi corazón. No lo digo por engreído. Estoy tratando de compartir. Compartir eleva mi espíritu y llena mi alma. Y de eso se trata la vida”.


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