Ciudad de México.- Luis Miguel sigue sin pagar el millón 43 mil dólares que le debe por sentencia judicial a su ex asistente William Brockhaus desde junio de 2016, por lo que se le decomisó su Rolls Royce.

Luego de que el 17 de abril se giró una orden de arresto en contra del cantante por no acudir a las audiencias a las que se le citó, "El Sol" se presentó ayer ante una corte de Los Ángeles y quedó libre tras garantizar una fianza por un millón de dólares, según informó la cadena CNN.

Sin embargo, esto no quiere decir que ya pagó la deuda que tiene con Brockhaus, que es la razón por la que existe el proceso judicial en su contra ante una corte federal.

En la audiencia de ayer, una jueza ordenó a Luismi poner a disposición de Brockhaus el Rolls Royce modelo 2013, valuado en 96 mil dólares, que ya fue decomisado por la Corte, luego de que no se encontraron fondos significativos en las cuentas bancarias de las que el ex asistente tenía conocimiento.

Para la fianza, Luis Miguel no tenía que exhibir un millón de dólares en efectivo, sino que pudo haber pagado alrededor de 100 mil dólares a una afianzadora, que a su vez le expediría una póliza de fianza comprometiéndose a responder por el millón completo si el cantante no cumple sus obligaciones de presentarse ante la Corte.

Los detalles de cómo obtuvo la fianza no son parte del registro público de la Corte.

Por ser un monto elevado, la fianza probablemente fue garantizada ante la afianzadora con algún inmueble u otro bien, que no necesariamente tiene que ser propiedad de Luis Miguel.

Pero el proceso para saldar la deuda con Brockhaus continúa. La jueza citó a Luis Miguel para que el 11 de mayo comparezca a un "examen del deudor", una audiencia en la que se le preguntará sobre su situación financiera y los bienes con los que cuenta para pagar.

Cuando fue interrogado por abogados de Brockhaus en Nueva York, en 2016, "El Sol" repetidamente dijo desconocer su situación financiera.

El cantante no se presentó a tres citatorios previos para el "examen de deudor", de ahí que se ordenó su arresto por desacato a la Corte, que consideró que Luismi sí fue notificado personalmente al menos de uno de los citatorios, en febrero pasado, en el hotel Aria de Las Vegas.

Si el intérprete paga la deuda con Brockhaus o las partes llegan a algún otro arreglo, el procedimiento será terminado.

Luis Miguel recuperaría la cantidad que pagó a la afianzadora, pero descontando gastos y comisiones.

Desde junio de 2016, una jueza federal de Nueva York resolvió que el artista tiene que pagar un millón 43 mil dólares a Brockhaus, quien fue su asistente personal durante año y medio entre 2012 y 2014.

Originalmente, Brockhaus había reclamado 2.2 millones de dólares, pero la jueza Katherine B. Forrest sólo le reconoció 549 mil dólares, más 98 mil dólares por intereses acumulados desde junio de 2014 y 395 mil dólares en gastos de abogados.

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