Ciudad de México.- En México, cada día acuden 111 mil personas a empeñar una prenda, según la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prendarios (Amespre).

Estos clientes tienen que pagar uno de los préstamos más costosos del mercado, ya que la tasa mensual promedio en casas de empeño va de 18 a 20 por ciento.

Eso significa casi cinco veces más que el rédito mensual de las tarjetas de crédito bancarias, que van de 3 a 4.5 por ciento, según el Banco de México.

En el negocio del empeño se manejan actualmente unos 47 mil millones de pesos, indicó Carmelina Perea, vocal de la Amespre, con un monto promedio de transacción de mil pesos.

Esta es la única alternativa de personas de ingresos bajos o que no pueden comprobarlos, quienes al año piden 43 millones de préstamos en alguna de las 6 mil 340 sucursales del sector.

Perea sostuvo que las tasas cercanas a 20 por ciento obedecen a los altos costos administrativos y de resguardo de la prenda.

Enrique Díaz-Infante, director del programa del sector financiero y seguridad social del Centro de Estudios Espinosa Iglesias (CEEY), comentó que las casas de empeño actúan en forma similar a los monopolios.

"Imponen precio a los deudores, quienes no tienen mayores opciones. Así, la estructura y condiciones del mercado favorecen la extracción de rentas en forma similar a la de agentes con dominancia de mercado", mencionó.

REFORMA/Foto: CUARTOSCURO