Ciudad de México.- A diferencia del megaproyecto energético en el Bordo Poniente, que debido a su magnitud ha llevado más de 4 años en instrumentarse, la empresa Tecnosilicatos de México replicará el modelo de uso de basura para generar energéticos, pero de forma gradual.

Latas de aluminio, cáscaras de fruta y pedazos de cartón serán la materia prima del diesel sintético que esta empresa ha logrado producir tras más de 3 millones de dólares en inversión y 12 años de investigación.

No obstante, la inversión total del complejo energético será hasta de 144 millones de dólares en las diferentes plantas de producción que conformarán este complejo localizado en Tultitlán e Ixtapaluca, Estado de México.

Por ahora, la compañía sólo tiene en operación el relleno sanitario "El Milagro", el cual tiene 5 millones de toneladas de basura, acopio con el que podrán generar entre 5 y 8 megawatts para el segundo semestre de 2016.

José Alonso Pujol, director general de Tecnosilicatos de México, abundó que tienen más de 150 personas, por ahora, sólo dedicados al tratamiento de la basura.

Rogelio López, cofundador del proyecto, adelantó que una vez que inicien con la generación eléctrica, el siguiente paso será la transformación de la basura a diesel sintético libre de azufre y después arrancarán los procesos de gasificación de 50 megawatts de capacidad para 2019.

Con más de una década en la persecución de este proyecto, los desarrolladores reconocieron al escepticismo como el principal obstáculo para echar a andar un plan de esta índole.

"El tema de la biomasa está reducido en el porcentaje de tecnologías alternas por cuestiones políticas, porque todos los prestadores de servicios a los municipios tenemos una gran dificultad para cobrarles a los municipios", comentó López.

Sin embargo, aseguraron que el riesgo que conlleva la biomasa como tecnología se mitiga con la experiencia que han acumulado el último lustro en el manejo de residuos en "El Milagro". En su caso, el plan estará financiado a partir de tecnólogos internacionales, quienes serán socios de las plantas.

La comercialización de estos productos verdes se espera a partir de los primeros seis meses de 2017.

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