Ciudad de México.- El Estadio Azul dejará de recibir a los aficionados y porras de futbol para dar a vida a un proyecto de usos mixtos con un centro comercial ubicado en una de las zonas más céntricas de la Ciudad de México, con una demanda desatendida y que dará plusvalía al lugar, según especialistas.

Con 15 mil metros cuadrados, en 2018 el lugar será derruido para dar vida a un centro comercial y probablemente un hotel.

El lugar es ideal, ya que en la zona falta oferta de este tipo, pues las plazas comerciales más cercanas están a un radio no menor a un kilómetro, explicó Anuar Duayhe, director de retail de Newmark Grubb, consultora especializada en el sector inmobiliario.

"Es una zona estratégica en la Ciudad por la conexión entre Norte-Sur y Oriente-Poniente y cuenta con gran infraestructura, sin embargo, los habitantes de la zona, los oficinistas y visitantes tiene pocas alternativas comerciales con entretenimiento por lo que un proyecto de este tipo vendría bien a la Colonia", dijo.

Aunque en los alrededores hay 8 centros comerciales, entre ellos Galerías Insurgentes, realmente ninguno es competencia directa, debido a la distancia.

"(Además), un estadio de futbol es un lugar altamente subutilizado y hace más sentido meter servicios en la zona, el número de veces que hay partido es infinitamente menor y estoy seguro que la renta es mucho menor al rendimiento que pueden tener con algo de primera línea", comentó al respecto Víctor Lachica, director general de Cushman & Wakefield, firma especializada en el sector inmobiliario.

Explicó que el centro comercial será bien recibido en el lugar, debido a que la gente cada vez quiere transportarse menos ante mayor tráficos e incluso por bloqueos y a que en la zona mayoritariamente habitan personas de edad media que buscan este tipo de lugares y la mayoría con alto nivel socioeconómico, resaltó Duayhe.

El especialista recordó que como con otros inmuebles de este tipo, la mancha urbana los atrapa y deben renovarse.

Destacó que a diferencia de lo sucede en otros casos, en esta zona un centro comercial no aumentará el flujo de automóviles.

Ambos especialistas resaltaron que el centro comercial dará una mayor plusvalía a la zona.

Sobre todo porque será un sitio moderno, con un formato diferente a la oferta actual, añadió Lachica.

La construcción de dicho complejo estará a cargo del grupo Carso, propiedad del multimillonario mexicano Carlos Slim, y su operación quedará en manos del grupo Brisas, que forma parte del mismo consorcio de Cosío Family.

REFORMA/Foto: CUARTOSCURO