Oriunda de Naranjos, Veracruz donde inició sus estudios Yeyetzin Sandoval, directora de la máxima casa de estudios de esta ciudad, el Instituto Tecnológico de Tehuacán, narró para este medio una parte de su vida y la pasión que tiene oír estar en el sector educativo, siempre al lado de los jóvenes.

Fue en su natal Naranjos donde comenzó estudiar el preescolar y la primaria, pero, con el paso del tiempo, Yeyetzin se fue mudando a diferentes estados como Sonora, Tamaulipas, entre otros, donde continuo con su preparación profesional hasta lograr el grado de ingeniera Electromecánica; no obstante, no se conformó con ello, pues el ambiente educativo era algo que le llama la atención de manera muy particular, por lo que decidió estudiar una maestría en educación.

Luego Yeyetzin Sandoval a desempeñar diferentes cargos educativos en instituciones educativas, siendo que poco a poco fue logrando cambios en otros Institutos Tecnológicos, centros de estudios hermanos en los que ella curso sus estudios.

Siendo desde 2015 directora del Instituto Tecnológico de Tehuacán, entre sus actividades diarias se encarga de dirigir, planear e innovar actividades que lleven a cabo buenos resultados para los alumnos de la institución. quienes son un motor para que ella continúe con su servicio de educación.

Durante los 28 años que lleva de servicio en la Educación Superior, lo que más disfruta es la convivencia con los jóvenes, el estar con ellos le inyecta una actitud agradable y permanece en un buen ambiente laboral. además de que retroalimenta y se mantiene con una mente fresca.

“En un momento dado los cambios que se realizan al ser directivo es lo que más se siente, sin embargo, la carga de trabajo y las dinámicas que se tienen de manera diaria es lo que hace que me relaje y me enfoque en las metas que se tienen para la institución”, dijo.

Asimismo mencionó que en la vida personal se tiene que acoplar a los cambios, en este caso sus familiares están en un lugar y a ella mueven de manera constante, por lo que considera que es una fortaleza del ser humano el hecho de que se pueda adaptar a los cambios.

Finalmente recalcando que le apasiona y encanta su trabajo, señaló que es importante que los jóvenes estudien, se formen y que se conserven sanos de mente y cuerpo, ya que todos tienen mucha competitividad laboral, además de que día con día surgen nuevas problemáticas y tienen que estar cada ves más preparados para que puedan afrontar los retos que tendrán en la vida, mismos que tienen que compaginarse con valores y ética para aportar a la economía, el desarrollo y la cultura tanto en su vida personal como en el país.

Belén O. Méndez

El Mundo de Tehuacán