Un dulce “gracias” no siempre es suficiente para demostrarle al hombre más importante en nuestras vidas lo felices que nos sentimos de haber sido cobijados por su amor y cariño a lo largo de nuestras vidas; por haber estado presente en nuestros tropiezos y triunfos, por brindar los mejores consejos y también por los pertinentes regaños ante la rebeldía de la juventud, pero sobre todo por la complicidad brindada, incluso en las travesuras de la infancia.

Por ello, en este Día del Padre, felicitamos a todos aquellos que han tenido la dicha y fortuna de ser

padres y que se han ganado con

mucho trabajo y esfuerzo la gran admiración y gratitud de sus hijos.

¡Felicidades papá!


SUSANA VÁZQUEZ

EL MUNDO DE TEHUACÁN