La cena para recibir y celebrar en grande la boda de Erika e Ian fue muy elegante, pues con lindos candelabros como centros de mesa y rosas blancas, hicieron que el lugar se tornara muy romántico, eso sin dejar de mencionar las luces tenues que amenizaron la velada.

Al momento en que los novios se daban un tierno beso las copas sonaban, pues es tradición de la familia del novio hacer este pequeño acto como reconocimiento al amor que se tiene la hermosa pareja de enamorados.

Fue así, como la noche continúo y con ella la gran velada donde los novios bailaron su romántico vals, no sin antes escuchar unas bellas palabras por parte de sus familiares, quienes desearon lo mejor a la feliz pareja y recordaron los momentos en que amigos compartieron el noviazgo de Erika e Ian.

Sin duda una boda inolvidable fue la que vivió la feliz pareja, pues el amor tocó sus corazones y no importó la distancia en que los dos vivieron el uno del otro, ya que cupido asechó sus vidas y logró juntar a dos almas que sin importar el país en que nacieron destinaron a estar juntas.

Deseamos mucha dicha y felicidad a Erika e Ian en esta nueva etapa que comienzan como casados y agradecemos el haber permitido capturar bellos momentos de su boda y que hoy compartimos con nuestros lectores.

¡Enhorabuena!

Redacción

EL MUNDO DE TEHUACÁN