El amor que sienten mutuamente fue la razón más poderosa entre Gary Ramírez Guerrero y Adriana Arellano Martínez para decidir contraer matrimonio, después de una bonita relación de novios acordaron que era el momento de sellar su cariño con un emotivo enlace matrimonial y comenzar una nueva etapa llena de bellos instantes que perduren por siempre.

Para pedir a Dios que bendiga este matrimonio los contrayentes se juraron amor eterno en la Santa iglesia Catedral, lugar en el que se desarrollaron los votos en medio de júbilo por parte de todos sus seres queridos que los acompañaron en ese día tan especial.

Minutos después de la homilía un salón de eventos estaba listo para recibir con las puertas abiertas a las decenas de invitados, quienes al llegar a la recepción lo primero que hicieron fue acercarse a los recién casados para felicitarlos y desearles lo mejor en su vida de casados.

Mientras los asistentes degustaban de una rica cena, la pista de baile se iluminó para recibir a los festejados, quienes bailaron una pieza musical reflejando un sus ojos el amor sincero, las ilusiones que mantienen vivo ese sentimiento y con lágrimas de tanta felicidad.

Después de ese romántico número en las pantallas se proyectó un video que se grabó en días previos a la celebración. Luego empezaron los divertidos juegos tradicionales de las bodas, como aventar el ramo, la víbora de la mar y mejor aún el baile que congregó la pista de parejas.

Fue así como Gary y Adriana han decidido vivir juntos y empezar con esa interminable historia de amor, llenos de bendiciones es como esa velada quedará como un bello recuerdo. ¡Felicidades!.

Jennifer Carrillo/EL MUNDO DE TEHUACÁN