Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos cruzado con alguna persona excepcional, que nos demuestra que es posible llevar a la realidad nuestros sueños, que a través de sus habilidades nos dan muestra de la gran capacidad humana y que solo basta una gota de dedicación para lograr nuestros objetivos.

Tal es el caso de Jaime Vázquez Carrillo, quien es originario de nuestra bella ciudad de Tehuacán y que tan solo con 33 años de edad, ha dejado un importante legado en la vida de muchos estudiantes universitarios, probando que la docencia es más que solo explicar y evaluar.

Según como nos platicó en entrevista, Jaime Vázquez mejor conocido como “Maxton”, desde niño siempre tuvo la inquietud de ser profesor, descubriendo al paso de los años sus grandes dotes en los diferentes tipos de expresión, que lo orillaron a instruirse en clases de pintura, computación, inglés e incluso a colaborar en un proyecto radiofónico, ampliando su visión acerca de su futuro, sin embargo, por diversas circunstancias no le fue posible estudiar profesionalmente algo relacionado a lo anterior, siendo una alternativa la carrera de Diseño Gráfico, la cual se convirtió en una de sus más grandes pasiones de la actualidad.

Desde que Maxton se encontraba preparándose en la universidad, su gran empeño y disposición le brindaron la oportunidad de participar en proyectos regionales, nacionales e internaciones y así, como la vida siempre pone todo en su lugar, llegó la hora en la que pudo desempeñarse como docente en diferentes institutos y prestigiadas universidades en las que ha entregado su capacidad, conocimiento y corazón dentro de cada aula con el principal objetivo de ayudar a crecer a todo aquel que se cruza en su camino.

Tras quince años, hoy en día Jaime radica en la capital poblana donde tiene una hermosa familia y se dedica al negocio de la comunicación y diseño a través de la impresión, dejando temporalmente de lado el área de la educación, pero quedando con la gran satisfacción de haber participado en la formación de cientos de jóvenes que actualmente se desempeñan exitosamente y con los mantiene una estrecha relación de afecto, así como el infinito agradecimiento a su familia, maestros y amigos que lo han acompañado en este grandioso viaje de la vida.

Sin duda alguna, su aportación en la formación de una sociedad profesional resulta imprescindible, ya que un gran talento como el que posee no debería pasar desapercibido pues resulta una gran inspiración para los tehuacanenses quienes se preparan para hacer de esta bella ciudad, un lugar mejor.


Susana Vázquez Gil

EL MUNDO DE TEHUACÁN