Un vacío creado por alguien, no puede llenarse con algo...


A lo largo de la vida siempre escuchamos el termino comprador compulsivo ya sea con alguna amiga o amigo, con nuestra pareja sin embargo como la mayoría de veces empleamos este termino de forma coloquial, el mundo actual o momento socio-cultural por el que pasamos es un mundo capital en donde las demandas sociales se vuelven de un todo comercial, entre mejor carro, pantallas o servicios como son paquetes telefónicos, televisión por cable, e internet, tendemos a sentirnos mejor y andamos hablando de todos aquellos servicios con los que contamos o cosas materiales y no a manera de presunción, más bien algunas veces porque en realidad no tenemos otro tema de conversación, debido a que la mayor parte del tiempo en la actualidad se ocupa para el trabajo o en los momentos de descanso para estas en redes sociales.

Sin ponernos a pensar si realmente lo que estamos adquiriendo lo ocupamos o solo compramos porque toda la gente lo tiene , como por el ejemplo ya contratamos internet para la casa y aun así contratamos un plan en el que podamos estar en internet la mayor parte del tiempo, y lo justificamos como que es una herramienta laboral, pero en realidad mandamos tantos correos electrónicos o somos dueños de empresas en las cuales tenemos que estar al pendiente todo el tiempo de nuestros trabajadores y los movimientos lo exigen, o es para estar mandado chismes con nuestros compañeros del trabajo.

El comprador compulsivo sufre de esto todo el tiempo compra cosas que nunca ocupara pensando que si lo llegara a ocupar en algún momento de sus vidas, o trata de tener lo mejor todo el tiempo, si ve alguna oferta en alguna tienda inmediatamente lo quiere adquirir pensando que es una ganga, pero en realidad es algo que no necesita, en el caso de las mujeres es así como se les permite llenar aquellos vacíos emocionales sin decirles que dejen de llorar o hacer dramas, aunque muchas veces dicen que comprar mucha ropa y zapatos es algo natural, no lo es, es algo permitido durante su rol social, no podría ser algo natural debido a que el dinero no es algo inherente al ser humano.

Estos compradores compulsivos sufren de baja autoestima, un descontrol por mantener el dinero ahorrado, y la mayor parte de estas compras es por querer llenar un vacío existencial ya sea de índole familiar, o social, debido a que en algún momento de sus vidas no fueron aceptados por alguna persona querida, tratan de impresionar o buscar la aceptación a través de las cosas demostrando su baja autoestima pensando que por ellos mismos no serán aceptados. Si vemos que de alguna manera nosotros nos ponemos de malas al pasar tiempo sin comprar algo, sufrimos de ansiedad al asistir a las tiendas sin razón algunas, pueden ser síntomas lo más importante es valorarnos por lo que somos no por lo que tenemos.


CARLOS LÓPEZ MÉNDEZ

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