Un cuidador es alguien que brinda atención básica a una persona que tiene una afección crónica. Una afección crónica es una enfermedad que dura mucho tiempo o no desaparece.

El cuidador ayuda a la persona con diversas tareas. Estas incluyen hacer las compras, preparar la comida y alimentarse, hacer la limpieza, tomar los medicamentos, bañarse y vestirse. Los cuidadores también proporcionan compañía y apoyo emocional.

Algunos son amigos o familiares de la persona que necesita cuidado. Cuidar de un ser querido puede ser muy satisfactorio; pero también puede ser muy difícil.

¿Por qué es tan difícil cuidar a otros?

Cuidar a un ser querido que está gravemente enfermo nunca es fácil. Usted suele estar “de guardia” casi todo el tiempo. Puede resultarle difícil hacer malabares con las diferentes áreas de su vida. Esto puede incluir el trabajo, las tareas domésticas, el cuidado de los niños y el cuidado de la persona que está enferma. Es posible que sienta que no tiene tiempo libre.

Cuidar de otro también es difícil porque se suelen ver muchos cambios en su ser querido:

Es posible que la persona a la que cuida ya no lo reconozca.

Puede estar demasiado enfermo para hablar o seguir instrucciones simples.

Puede tener problemas de comportamiento, como gritar, golpear o vagar fuera de casa. Esto puede suceder, especialmente, si la persona que cuida sufre de demencia.

Es posible que le cueste pensar en la persona de la misma manera que lo hacía antes de que se enfermara.

¿Es normal tener tantos sentimientos encontrados sobre ser cuidador?

Sí. Es normal que tenga muchos sentimientos diferentes acerca de su papel como cuidador. A veces, puede sentir miedo, tristeza, soledad o sentirse poco apreciado. Puede sentirse enojado y frustrado. Puede sentirse culpable o sentir que la vida no es justa. Todos estos sentimientos son normales.

Al ser cuidador, ¿estoy en riesgo de tener problemas de salud?

Sí. Dado que cuidar a otro es muy difícil, es posible que su salud se deteriore. Es posible que se sienta abrumado y estresado por su función de cuidador. Quizá descubra que, si bien dedica demasiado tiempo a cuidar de otros, descuida su propia salud. Algunas de las tareas que implica cuidar a otro pueden requerir que haga un esfuerzo adicional con su cuerpo; por ejemplo, levantar a su ser querido o bañarlo. Cuidar a otra persona también puede exigir un esfuerzo económico. Quizás evite ir al médico para no tener que pagar las consultas o los tratamientos. O tal vez no tenga tiempo para ir al médico cuando lo necesita. Todo esto puede afectar su salud emocional, mental y física.

Es importante que cuide de usted mismo mientras se ocupa de cuidar a su ser querido. Eso lo ayudará a evitar el exceso de estrés o la depresión. Le sugiero que no se olvide de usted y cuide su salud, visitando a su médico, organícese, descanse, hable con su ser querido y su familia, busque ayuda profesional, haga ejercicio, cuide su alimentación y si en algún momento piensa que necesita apoyo emocional no dude en acercarse a un profesional y con gusto la ayudaremos a continuar en su etapa de una forma más agradable para usted.


ANA TERE HERRERA

COACH CERTIFICADO

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