Cada vez nos acercamos más al gran día en que celebraremos las fiestas de Navidad y les comparto el significado de algunos símbolos tradicionales de esta bella temporada:

LA PIÑATA.- “No quiero oro, ni quiero plata, yo lo que quiero es romper la piñata”. Estribillo aparentemente insignificante que define que no hay que perder el camino ni cambiar por oro ni por plata la fe cristiana a los pecados capitales. Una de las tradiciones de la época de Navidad, aparte del Nacimiento, es la piñata, el origen de la piñata es muy distinto y muy interesante. Tiene que ver, con el sincretismo y mezcla de culturas con la religión católica en la Nueva España y que persiste hasta nuestros días. La piñata tradicional es la de siete picos brillantes en forma de estrella que significan la tentación del demonio hacia los hombres. Se suele representar al mal de forma llamativa, para que cautive al hombre y ceda ante la tentación. Cada pico significa un pecado capital de la religión cristiana. Los pecados capitales son: La lujuria, la gula, la avaricia, la pereza, la ira, la envidia y la soberbia. El hombre tiene que destruir el maleficio de las pasiones, golpeando y finalmente rompiendo la piñata y al romperla, deja esa tentación y obtiene, los frutos divinos, que son representados, por la fruta y las colaciones que contiene la piñata.

SÍMBOLOS IMPORTADOS.- Aunque sean los que más se identifican con las nuevas generaciones el árbol de Navidad, el muñeco de nieve, Rodolfo el reno, Santa Claus o Papá Noel, no son tradiciones mexicanas. A través de los últimos años se han ido integrando a nuestra cultura y lamentablemente desplazando lo nuestro y va a ser muy difícil desarraigarlas. Es una labor de todos, luchar con esos estereotipos ajenos e intentar reforzar en todo nuestra identidad, antes de que el cambio sea irreversible. Hasta hace poco tiempo se imprimían y enviaban a los seres queridos, cientos de tarjetas de felicitación por correo. Hoy las comunicaciones son diferentes, pero como los buenos deseos persisten, un correo electrónico personalizado a familiares y amigos seguramente provocaría una sonrisa en quien lo reciba, o un Whats App por lo menos pero siempre con un mensaje personal. Las costumbres sin duda evolucionan, pero como dice un viejo refrán: ”DE LA MODA, LO QUE ACOMODA“.

AGUINALDOS .- En la época virreinal el papa concedió a los evangelizadores que hicieran 9 misas en días consecutivos anteriores al 24 de Diciembre y se les dio el nombre de MISAS DE AGUINALDO, pues a fin de tener mayor concurrencia, todos los misioneros repartían pequeños envoltorios de fruta y dulces, la costumbre se popularizó y las convivencias pasaron de los templos a las casas, los aguinaldos se siguieron dando de acuerdo a la generosidad de los que ofrecían la misa que luego se transformó en una procesión con rezos y cantares religiosos y finalmente se sustituyeron por los cantos de posada que hemos escuchado. Saborear lo que el aguinaldo tenga por sencillo que sea es un gusto, por lo que una vez rotas las piñatas, empiezan los cantos alusivos a tal reparto.



Guadalupe Martínez Galindo

“TEHUACÁN, PARA AMARLO HAY QUE CONOCERLO”

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